ROMA.- No hay nada que hacer: tal vez ya no sea el más temido del circuito, pero Rafael Nadal nació en el polvo de ladrillo y lo conoce como nadie (salvo cuando le cambian el color, vale aclarar). Ese dominio de la superficie le permitió ganarle a Novak Djokovic en la final del Masters 1.000 de Roma en dos sets (7-5 y 6-3).
Fue sin duda uno de los triunfos más fructíferos en la carrera del español, por las múltiples utilidades que le reportó. En primer lugar, le permitió coronarse por sexta vez en la capital italiana y por tercera en lo que va del año. Además, consiguió su título número 21 en Masters (superando el récord de 20 que poseía Roger Federer) y el 49º de su carrera. Como dato extra, ganó 35 de las 39 finales que disputó en arcilla.
En segundo lugar, le permitió recuperar el segundo lugar del ranking mundial, del que había sido desplazado por el suizo. Voraz como siempre, "Rafa" ya le apunta al número 1 que le quitó su rival de ayer.
Pero esos son sólo números. Vencer a Djokovic le permitió confirmar lo sucedido hace un mes, en la final del Masters de Montecarlo, cuando logró cortar una recha de siete caídas consecutivas frente al serbio. Ni hace falta decir el resorte anímico que significa para el mallorquín derrotar dos veces seguidas a su mayor fantasma en la actualidad, a quien le hizo probar la frustración que sintió Federer cuando apareció él y le ganó en todos los suelos posibles.
Pero hay más: Roma es la última parada del calendario antes de Roland Garros, por lo que Nadal llegará mentalmente muy favorecido al segundo Grand Slam del año, donde buscará recuperar el cetro que ya obtuvo media docena de veces.
La cuestión tiene buena pinta desde el vamos para el tenista balear, ya que al recuperar el número dos del escalafón, evitará encontrarse con "Nole" antes de la final de París. Por más que ya lo haya derrotado en las últimas dos ocasiones, siempre es mejor tener al 1 lo más lejos posible.
El mejor Nadal está de regreso. Es un buen momento para conquistar la séptimo corona Roland Garros, algo que todavía nadie hizo (DPA-Especial).